Turín prendió la llama olímpica en una ceremonia de gran impacto visual
Ritmo, velocidad y pasión fueron los ingredientes en los que se basó la Ceremonia de Apertura de los Juegos de Turín'06 en el Estadio Olímpico de la capital piamontesa y que ayer sirvió para abrir la puerta a la vigésima edición de la cita olímpica invernal, declarada inaugurada por el presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi.
La ceremonia, celebrada ante una veintena de jefes de Estado, consistió en un espectáculo de algo más de dos horas y media de duración que ha apostado por un gran impacto visual para mostrar al mundo la tradición italiana y el dinamismo actual de Turín, del Piamonte y del país.
El estilo y la creatividad italiana quedaron reflejados mediante grandes coreografías de masas y notables juegos de luces en una ceremonia que abrió el ex gimnasta Yuri Cecchi con un golpe de martillo sobre un enorme yunque. En el fondo surgieron cinco grandes estructuras circulares que al girar sobre un eje se transformaron súbitamente en los aros olímpicis y que abrió el desfile de los atletas. La delegación española estuvo encabezada por la única deportista nacional con posibilidades reales de medalla: la esquiadora granadina María José Rienda.
También cobró protagonismo la irrupción de un monoplaza Ferrari de Fórmula Uno, decorado con los símbolos olímpicos y una bandera italiana en el morro. Un grupo de mecánicos simuló una parada en 'boxes' y a continuación el italiano Luca Badoer, piloto probador de la escudería, se encargó de ofrecer una exhibición de control de la máquina en medio del estadio.
Primer positivo
La ceremonia inaugural estuvo teñida por la mala noticia de la primera descalificación por dopaje. Se trata del americano Lund, practicante de skeleton, por tomar -según propia afirmación- 'Propecia', contra la caída del cabello.