Cuando todavía quedan ecos de la resaca navideña llega marzo y Calahorra recupera su cara más alegre para celebrar las fiestas de invierno. Para abrir boca, y porque este año el calendario ha tocado así, los carnavales servirán de prolegómeno colorista. Para que el ambiente llegue hasta cada una de las esquinas y rincones de la ciudad, el Ayuntamiento invertirá 62.000 euros en las fiestas y 14.200 en los carnavales. Y para acabar con buen sabor de boca, nada mejor que la I Muestra del marisco Rías Baixas, que se celebrará del 8 al 12 de marzo.