- Hay grupos: Están los superdotados, que tienen una elevada capacidad de aprendizaje, un coeficiente intelectual más alto que la media, creatividad y dedicación a la tarea; los niños con talentos específicos -en matemáticas, en música, en el deporte -; los talentos académicos, con memoria muy alta, con gran capacidad verbal y lógica matemática que rinden muy bien pero no son superdotados, y los niños precoces, que apuntan mucho hasta los seis años pero luego se normalizan.
- ¿Cómo se les ha de tratar?
- Lo primero es detectarlos. Y luego habría que hacer una evaluación psicopedagógica de capacitación, ritmo y estilo de aprendizaje e intereses. En España se tiende a un contexto escolar normalizado. Primero se adoptarían medidas ordinarias, de ajustes de método en el aula o de variar algunas actividades para profundizar un poco más en los temas. Si no es suficiente, hay otras medidas como la adaptación curricular individual. Y, si tampoco así es suficiente, se permite, de forma excepcional avanzar en cursos hasta tres veces.
- ¿Qué les sucede en el cole?
- Se aburren, se impacientan por la lentitud del ritmo, por las explicaciones repetitivas y por la rutina de las actividades. Quieren cosas nuevas y pueden generar problemas en clase. A veces pueden pasar por niños hiperactivos. Otras se desmotivan y fantasean. Al final su capacidad de entender queda inhibida porque no la desarrollan.
- ¿Qué ocurre si el caso no se trata en condiciones?
- Dos de cada tres presenta bajo rendimiento y suelen llegar al fracaso escolar y al abandono de los estudios. Picotean de un sitio y de otro y puede que no adquieran adecuados hábitos de estudio y de trabajo y, claro, en un examen hay que explicar las cosas muy bien.
- ¿Por qué aparece el psicólogo?
- Estos niños suelen pasar desapercibidos en el centro escolar. Pueden ver que aprenden muy rápido, pero también que eso les genera problemas con los compañeros y, así, se adaptan, para ser admitidos en el grupo. Esto sucede más con las niñas. En el cole no lo ven, pero los padres sí, ellos suelen darse cuenta antes. En ocasiones creen que serán incomprendidos en el cole y quieren una valoración previa para plantearlo allí. Además, a los padres se les suele orientar hacia el enriquecimiento curricular de su hijo y hacia la asociación para facilitar la relación de sus hijos con otros de similares intereses.