Espinosa abre la puerta a que el uso de virutas se limite a los vinos de mesa
La ministra advierte de que no tomará ninguna decisión sin contar con el sector y las comunidades
La ministra de Agricultura, Elena Espinosa, señaló ayer que «quizás» se estudie dejar el uso de virutas de roble para los vinos de mesa, dejando a los vinos de calidad producidos en región determinada la potestad de prohibir su uso y que, en cualquier caso, se exigirá una información transparente para el consumidor, con su inclusión obligatoria en el etiquetado.
Elena Espinosa contestó así al senador popular riojano David Isasi, quien recriminó a la ministra no tener una definición y una decisión clara sobre este asunto y recalcó que «decidir es gobernar».
Isasi resaltó que nunca esta práctica debe extenderse a los vinos con denominación de origen ni a los vinos de la tierra, opinión, aseguró, compartida por la práctica mayoría del sector, además de exigir una información clara en su etiquetado.
La ministra de Agricultura señaló que el etiquetado es fundamental, porque el consumidor tiene derecho a saber si en el proceso de elaboración del vino se han utilizado virutas de madera o barricas de roble, para que «entienda la diferencia de precio y pueda elegir».
Pendientes de la UE
En cualquier caso, la ministra de Agricultura apuntó que el Gobierno no tomará ninguna decisión sin contar antes con el sector y las Comunidades Autónomas y que está pendiente de conocer los resultados sobre esta práctica en otros países miembros de la Unión Europea que la están utilizando de forma experimental.
Esta práctica, que utilizan sobre todo los países denominados del Nuevo Mundo, fue recientemente autorizada por la Comisión Europea, pero aún está pendiente del desarrollo normativo en España.