Jon Parot (Argel, 1951), Jakes Esnal (San Juan de Luz, 1950) y Frédéric Haranburu (Biarritz, 1954) cumplen penas de 'reclusión criminal a perpetuidad' por su participación en el 'comando francés' responsable de 21 atentados cometidos en España entre 1978 y 1989 que causaron 38 muertos -en su mayoría militares y guardias civiles- y más de 200 heridos. A los dos últimos se les añadió un denominado periodo de seguridad de 18 años de prisión, la mayor sanción prevista en el momento de los hechos.
Esta disposición impide al condenado el disfrute durante ese plazo de beneficios penitenciarios como permisos de salida, tercer grado o libertad condicional. Por consiguiente, para optar a esas posibilidades, Esnal y Haranburu tendrán que esperar hasta el 2008 ya que fueron detenidos en el País Vasco francés en 1990, pocos días después del arresto en Sevilla de Unai Parot (Argel, 1958), jefe del 'comando' más mortífero de ETA.
A pesar de su nombre, la cadena perpetua raramente significa en Francia la cárcel para el resto de la vida. Su duración efectiva media es de 20 años según un estudio oficial realizado entre los condenados a esa pena liberados de 1995 a 2005. En mayo último solo había en cárceles galas tres presos con más de 40 años pasados tras las rejas y otros 17 recluidos desde hace más de 30 años.