El presidente de la patronal, Enrique Aldama, advirtió al Ejecutivo que «si no se hacen en España -las obras-, las empresas se van a ir fuera». Aldama reiteró la importancia del sector para la economía nacional y mostró su preocupación por las consecuencias que puedan generar algunas reformas legislativas en tramitación. Tras un crecimiento del 6% en 2005, la construcción «afronta un 2006, que será seguro un buen año», aseguró Aldama. El responsable de Seopan recordó que a partir del próximo ejercicio la ausencia de fondos europeos con los que financiar infraestructuras va a obligar a licitar un gran número de obras para mantener un segmento de la economía que supone un 17% del PIB.
Para solventar ese 'agujero', la patronal ofreció al Gobierno el apoyo de la empresa privada. «Estamos en condiciones de financiar hasta el 40% de los proyectos en carreteras y ferrocarriles del Plan Estratégico de Infraestructura y Transporte (PEIT), que prevé una inversión total de 250.000 millones de euros», dijo.
Aldama cargó contra la Ley de Contratos del Sector Público, que prepara el Gobierno, y que, a su juicio, si se aprueba tal y como está planteada «va a paralizar el sector durante al menos dos años». El tiempo necesario, señaló, para que todas las administraciones adapten sus respectivas legislaciones. «Es inoportuno cambiar todo para adaptar sólo algunos artículos a la legislación europea», añadió.
De otra parte, criticó la Ley de Subcontratación sobre la que dejó claro el rechazo de las empresas a la obligatoriedad de elevar en cada obra al 30% el porcentaje de trabajadores fijos.