Ferrovial prepara una opa sobre BAA, el mayor gestor de aeropuertos del mundo
El operador británico controla en el Reino Unido los aeródromos de Heathrow, Gatwick, Stansted, Southamptom, Edimburgo, Aberdeen y Glasgow, y también está presente en Australia, EEUU, Italia y Hungría
Ferrovial prepara una oferta pública de adquisición de acciones (opa) sobre el 100% de la británica BAA, el mayor gestor aeroportuario del mundo. Así lo explicó ayer el grupo presidido por Rafael Del Pino a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), a la que aseguró que «está considerando realizar» la operación. El mercado premió la noticia y ambas firmas se apuntaron notables ganancias en Bolsa. El anuncio se produce sólo cuatro días después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, invitara a la iniciativa privada a participar en los órganos de control del aeropuerto de Barajas.
La intensa circulación durante la mañana de numerosos rumores sobre una eventual operación llevó a Ferrovial a remitir sendos escritos a la CNMV y a su homólogo británico en los que reconocía su interés. Una oferta sobre la que, matizó, por el momento «no existe certeza» de que se vaya a materializar. Aún así, la constructora añadía que «de realizarse, el pago sería en metálico y su formulación la haría un consorcio». Por su parte, BAA se dirigió al mercado británico para señalar que «las consideraciones de Ferrovial se encuentran en un estado preliminar» y que «no hay seguridad de que la oferta sea presentada». Además, añadió que la constructora «no se ha aproximado» a su consejo de administración.
Los expertos valoran la operación en más de 12.400 millones de euros. Una cantidad superior en unos 4.000 millones a la capitalización actual de la posible compradora. La noticia calentó la cotización de ambas de empresas. Poco antes del cierre del mercado en España, Ferrovial se apuntaba el 5,68% hasta 66,95 euros por título. A esa hora, BAA ganaba el 14,8%. El interés de Ferrovial se conoce tan sólo cuatro días después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, invitara durante la inauguración del 'nuevo Barajas' a las empresas privadas a participar en su gestión. El Ejecutivo prepara un nuevo modelo de control de los aeródromos, que comenzaría a implantarse en Madrid y Barcelona para extender después al resto, en el que, sin perder la titularidad de las infraestructuras, el Estado diera cabida a la iniciativa privada y al resto de administraciones. Iberia, según altas fuentes de la aerolínea, ya ha sido convidada a entrar en este nuevo panorama.
Corazón británico
BAA tiene el corazón de su negocio en el Reino Unido, donde controla la gestión de los siete mayores aeropuertos británicos: Heathrow, Gatwick, Stansted, Southamptom, Glasgow, Edimburgo y Aberdeen. Desde hace algún tiempo, ha desarrollado una estrategia de internacionalización que le ha llevado a tener presencia en Australia, Estados Unidos y varios países europeos. Siempre con contratos de larga duración. Dentro de su territorio natural, la empresa cuenta con una superficie comercial de más de un millón de metros cuadrados valorados en casi 3.000 millones de euros.
Durante el 2005, pasaron por esos siete aeropuertos 144,3 millones de pasajeros, el 3% más que un año antes, y 1.700 aviones aterrizaron en sus instalaciones cada día. Esto es, casi un aparato cada medio minuto. Aeródromos en los que la compañía tiene a gala, así lo señala en sus presentaciones a analistas, el escanear el 100% de los equipajes.
También tiene experiencia en la gestión de infraestructuras, puesto que se ocupa del Heathrow Express, el tren que une ese aeropuerto con el centro de Londres. Para afrontar la expansión de la demanda del tráfico aéreo en el Reino Unido tiene previsto un plan de inversiones hasta 2013 de 8.000 millones de euros.
Estrategia
BAA desarrolla una doble estrategia fuera del Reino Unido. Por un lado, apuesta por participaciones minoritarias en la gestión de aeropuertos como los australianos de Melbourne (19,8%), Lauceston (19,8%), Perth (15%), Darwin (10%), Alice Springs (10%) y Tennant Creek (10%). De otra parte, posee el 65% de la gestión en Nápoles y controla el de Indianápolis.
Está presente también en los de Boston, Pittsburgh y Baltimore, donde compagina la gestión y la actividad comercial. Su última operación ha sido la compra del 75% del aeropuerto de Budapest, que gestionará durante los próximos 75 años, por un importe total de 1.780 millones de euros.
La compañía logró un beneficio total antes de impuestos en los seis primeros meses de su ejercicio fiscal 2005-2006 de 900 millones de euros.