La película Snow Cake, de Marc Evans, con Sigourney Weaver en el papel de una mujer autista y Alan Rickman en el de un hombre traumatizado por un accidente de coche, abrirá mañana el Festival de Cine de Berlín y también el desfile de los 19 filmes a competición de los 360 que pasarán por la Berlinale.
El director de la Berlinale, Dieter Kosslick, considera que un buen festival tiene que ser variado y en su quinto año en el cargo ha metido en la coctelera a competición alto voltaje político, sexo, dramas personales, intimidad y, naturalmente, espectáculo.
Lo más vistoso vendrá de la mano de los siete filmes incluidos en la sección oficial, aunque fuera de concurso, como Capote y Syriana, que permitirá ver a George Clooney sobre la alfombra roja, además del V. de Vendetta, de James McTeigue, con Natalie Portman, y The New World, de Terrence Malick.
El francés Michel Gondry exhibirá asimismo Science of Sleep, con el mexicano Gael García Bernal en el reparto, y Chen Kaige traerá Wu Ji.The Road to Guantanamo, de Michael Winterbottom, y los iraníes Offside, de Jafar Panahis, y Zemestan, de Rafi Pitts, son las apuestas más políticas, según Kosslick.