El Gobierno riojano apoya al Consejo en la limitación de las virutas de roble al vino de mesa
La Rioja «exigirá» al Ministerio que excluya a las denominaciones
El director general del Instituto de Calidad de La Rioja, Pedro Sáez Rojo, apoyó ayer la resolución del Consejo Regulador por la que se pide al Ministerio de Agricultura que el empleo de virutas de roble se restringa a los vinos de mesa y quede al margen de las denominaciones de origen.
Sáez Rojo señaló que «actuaremos ante todas las instancias que sea necesario no sólo para pedir, sino para exigir, que el empleo de las virutas se limite a los vinos de mesa y que, en cualquier caso, quede claramente determinado en el etiquetado que el vino se ha elaborado siguiendo dicha práctica».
Tal y como ha venido informando este periódico, la Comisión Europea acordó a finales del año pasado autorizar esta práctica enológica, aunque está pendiente de desarrollar el reglamento comunitario y los nacionales que determinarán para qué tipos de vinos se autorizan y como se refleja en las etiquetas.
El pasado viernes, el pleno del Consejo Regulador aprobó por unanimidad enviar una carta al Ministerio de Agricultura en la que se pide que el vino con denominación de origen no pueda utilizar esta práctica y que las etiquetas reflejen claramente el empleo de las virutas cuando así sea. Sáez Rojo insistió ayer precisamente en este punto al señalar que «en ningún caso se debe dar lugar a confusiones, ya que no se puede equiparar la introducción de virutas con la crianza, que por ejemplo se hace en Rioja y que implica mantener el vino un año en barrica y otro en botella».
El director general del Instituto de Calidad señaló que en tales términos defenderá sus ideas ante el Ministerio de Agricultura, quien es competente en las negociaciones a nivel europeo, y responsable también en el ámbito nacional de la redacción del reglamento propio de aplicación. Para ello, mostró su confianza en contar con el apoyo «de la mayor parte, si no de todas, las autonomías».