Los musulmanes residentes en La Rioja advierten de que se trata de una «ofensa gravísima» y «una mofa e insulto» a todo el islam y a todos aquellos que lo profesan, porque «ataca lo más profundo de nuestro ser». Eso sí, el llamamiento de los diferentes colectivos es unánime: se puede protestar, mejor dicho, se debe protestar, aunque «pacíficamente y sin perder la calma».
Según explica el representante de la Comunidad Islámica de España en La Rioja, Jesús del Pozo, «Mahoma está por encima de todo y es más importante que nuestra propia vida o la de nuestras familias». Así pues, solamente ya el hecho de representarlo en una caricatura es un «insulto», «pero de la misma forma -advierte- nos sentimos ofendidos cuando vemos que se hace lo mismo con otros profetas como Cristo, Abraham...». «La diferencia es -añade Del Pozo- que nosotros no podemos callarnos y aguantar esa burla».
Por desgracia, sin embargo, las viñetas publicadas en diversos medios europeos venían añadidas de otro elemento aún más grave, desde el punto de vista musulmán. Y es que no sólo se caricaturizaba al profeta, sino que «lo representaban como líder de terroristas y eso es igual que llamarnos a todos sus seguidores terroristas», incide Del Pozo.
En este sentido, el vicepresidente de la Asociación Mundo Inmigrante (AMIN) en La Rioja, Mohamed Tellal, coincide en señalar que las polémicas viñetas «atacan lo más profundo» del creyente musulmán. Ahora bien, «las protestas siempre han de ser pacíficas y, aunque algunos pueden aprovecharse de esa situación, lo que se tiene que hacer desde nuestras asociaciones son llamamientos a la calma, para que la gente se controle y que todo esto no se les escape de las manos».
«El doberman ataca»
La Comunidad Islámica en La Rioja también hace un llamamiento a la serenidad. Eso sí, Jesús del Pozo, responsabiliza de la crisis que actualmente se está viviendo en Oriente Medio a Occidente, «que a principios de siglo, con la I Guerra Mundial, rompió el sistema del islam y creó un híbrido, un doberman, que ahora se rebela contra él».
Según sus explicaciones, hasta ese momento «había un islam unificado, en un solo país, que tenía un califa y unos jueces, y el pueblo esperaba las decisiones de las autoridades islámicas y las acataba». «Desde que Occidente rompió ese sistema -continúa- en el mundo islámico reina la anarquía y ese híbrido, ese doberman creado por Occidente, se vuelve ahora contra su amo».
Y ¿cuánto puede durar esa situación?, sería la siguiente pregunta. La respuesta de Del Pozo parece aún más inquietante: «No lo sé. La situación está descontrolada y las cadenas de autoridad están rotas. Así que las reacciones son imprevisibles y en esos países, donde la gente sufre tanto y hay tanta rabia contenida y tanta precariedad, no se sabe qué va a pasar y eso lo recibimos con enorme amargura».
Con todo, y en la confianza de que las aguas vuelvan a su cauce y se recupere cierta tranquilidad, Jesús del Pozo insiste en pedir serenidad a los musulmanes que residen en La Rioja. «No podemos olvidar que se trata de una ofensa gravísima, pero -admite- es necesario que se mantenga la calma».