Lo vengo pidiendo hace años. Y cada vez me confirmo más en ello. Necesitamos en los pueblos (y calculo que también en la ciudad) psicólogos que nos acompañen. Hay mucha variedad de sufrimientos, sentimientos, problemas en las personas y en las relaciones. Y es preciso que haya personas capacitadas que nos ayuden.
Y me refiero a un sicólogo-a para cada dos o tres pueblos. Y no para hacer papeles, sino para trabajar con las personas individualmente y en grupos. La realidad lo exige: cada día hay más familiares que necesitan refuerzo porque tienen algún enfermo al que atender -depresiones, falta de orientación vital - Prueba de ello, es que muchas personas acuden a consulta particular. Y sobre todo, en un trabajo más social, de grupo, de relaciones vecinales, de diálogo.
Lo he dicho muchas veces y la Administración no lo cree. Quiero recordar que lo mismo pasó con los trabajadores-as sociales. Cuando en los años 1970 se empezó en Cameros con la primera trabajadora social que se buscó desde unas parroquias, los políticos no veían la razón de su trabajo. Hoy ya se ve como algo imprescindible.
Cuando escucho los problemas, los dolores, cuando sufro las dificultades de relación entre familias, grupos políticos, pueblos, zonas... veo que hay un enorme y estupendo trabajo. Porque servirá a ayudar a pensar, a aserenar, a crear perspectivas de futuro, a entendernos mejor, a ser más felices. Y como los políticos parece que no están por el asunto, sugiero y lanzo una campaña de recogida de firmas para que se cree ese servicio. Muy especialmente invito a ,los jubilados a exigir este servicio en cada pueblo y en cada asociación. Como vamos a tener elecciones municipales y autonómicas dentro de dos años, puede ser una buena causa a defender. Todo para que las personas podamos vivir con mayor paz, equilibrio, serenidad y en definitiva para que podamos ser más felices.
Ya sé que la gran dificultad es el dinero. Pero ¿no merecería la pena gastar menos en propaganda de lo bien que lo hacen los políticos o en grandes obras y emplearlo en apoyar a las personas?.
Una causa que merece la pena: psicólogo-a para sacar a flote nuestros recursos humanos y desarrollarlos. Eso sí que es hacer Rioja.