Pero esto no quiere decir nada sobre el capítulo de capturas en unos ríos fríos y regulados por pantanos de cabecera, con desembalses cada año más agresivos a consecuencia de la sequía en otras regiones y por la necesidad de agua para riegos y consumo de boca.
Evidentemente, las medias de captura por pescador y día no son altas salvo en el coto de Peroblasco. Hay, según afirman, jornadas muy buenas y cupos completos, con numerosas jornadas de cero capturas.
La puesta en marcha de los intensivos ha restado presión a los ríos, y su ratificación este año y hasta que salgan a concurso tras la Ley de Pesca, es un buen indicio.
Como siempre, el mejor consejo para los aficionados es esperar a mayo, al menos hasta mediados, para empezar a disfrutar un poco en las últimas jornadas de primavera y durante el verano.