El 60% de las plazas para la Guardia Civil están reservadas a militares profesionales de tropa y marinería. Los puestos reservados a militares que no lleguen a cubrirse se acumularán al cupo de plazas libres y cualquier ciudadano podrá acceder a ellas. A esas plazas hay que sumar 45 correspondientes a la escala superior de oficiales de la Guardia Civil, que se aprueban de manera conjunta con la provisión anual de las Fuerzas Armadas, por ser conjunto el proceso de formación.
La oferta aprobada se une a las 9.654 plazas aprobadas el año pasado, y supone un incremento del 31,6% respecto de las convocadas en 2004. Interior considera que permitirá un «incremento neto y real» de los efectivos policiales con que cuentan las fuerzas de seguridad, que es una de sus «prioridades» para reforzar los planes operativos y estratégicos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional. El Gobierno quiere que el mayor número de agentes redunde en un «refuerzo» de la presencia en las calles, en la ejecución de programas específicos de lucha contra nuevas formas de delincuencia, la atención al ciudadano y la intensificación de la cooperación internacional.
Oferta pública
El Consejo de Ministros dio luz verde a la oferta pública de empleo correspondiente al 2006 en la Administración General del Estado que representa un total de 34.000 puestos de trabajo, el 12% más que en el 2005. El total señalado engloba las colocaciones ofrecidas para la Administración y sus entidades públicas que suponen 16.000 puestos, el cuerpo de la Guardia Civil, el cuerpo Nacional de Policía y las Fuerzas Armadas.
En las medidas aprobadas, el Gobierno ha autorizado la convocatoria de 8.463 plazas de nuevo ingreso en las Fuerzas Armadas. De ella, 8.000 irán destinadas a profesionales de tropa y marinería, con el objetivo de alcanzar una plantilla de 80.000 para finales del 2006.