La Rioja tendrá un plan que coordinará a empresas, gobierno y consumidores
Coordinación y optimización de recursos. Éstas son las máximas del Plan de Seguridad Alimentaria de La Rioja que comienza a funcionar de forma inmediata. Las distintas acciones que se venían realizando en la materia se observarán ahora, gracias a este plan y a la comisión de seguimiento que conlleva, de una forma global «para garantizar una cadena alimentaria segura desde la granja a la mesa», indicaban ayer los consejeros implicados en la iniciativa, Javier Erro y Pedro Soto.
Los objetivos que se marca el plan incluyen incorporar a toda la cadena alimentaria los dispositivos de control necesarios de forma habitual, periódica y programada, pero también evaluar y gestionar los riesgos asociados y adecuar los recursos y efectivos de inspección y control oficial de alimentos.
Varios motivos alientan la actuación: la seguridad alimentaria es un tema clave en la Unión Europea, pero, además, se une la necesidad de dar a los consumidores todas las garantías y de otorgar a las empresas agroalimentarias riojanas «ese plus necesario para que sus productos sean más competitivos», señaló Soto.
Consumidores y empresas estarán presentes, junto a la administración, en la comisión que se encargará de seguir la marcha del programa.
Erro destacó la implicación de los sectores en estos procesos que tienen por objeto lograr más seguridad y así se refirió a los cursos de fitosanitarios o a la mayor incorporación de productores a la agricultura integrada.
Colaboración de empresas
La participación de los agentes sociales se cree clave. La implicación de los empresarios es imprescindible y la intención de la administración es la de asesorar en cada una de las fases.
Los consejeros confían en la colaboración porque es lo que se han ido encontrando. «El 90% de empresas a las que nuestros inspectores hacen recomendaciones las atienden en menos de un mes», confirmó ayer Pedro Soto.