Antonino Burgos, junto al consejero portavoz, Emilio del Río, presentó hoy el documento "Análisis de la situación y demanda de infraestructuras de competencia estatal en La Rioja. 2005-2020", que aprobó el Consejo de Gobierno riojano esta mañana en una sesión extraordinaria, presidida por Pedro Sanz Alonso.
El documento, según Burgos, es técnico, elaborado por técnicos, ambicioso, serio, analítico, riguroso, realista de las necesidades de La Rioja en infraestructuras entre los años 2005 y 2020 y refleja el compromiso del Gobierno regional para conseguir que "estas infraestructuras sean una realidad en tiempo y modo, independientemente de quien gobierne el Estado español".
El texto se trasladará al Ministerio de Fomento para que lo tenga en cuenta en planificación que haga de las infraestructuras y a los partidos políticos y agentes económicos y sociales de La Rioja para "su conocimiento y efectos que estimen oportunos", dijo Burgos, quien reconoció que el documento incluye algunas de las propuestas y sugerencias planteadas por algunos de esos colectivos.
También es "un compromiso que supera el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) y su dilatada ejecución en el tiempo de las infraestructuras en La Rioja" y será "la guía de este Gobierno para la reclamación y negociación de las infraestructuras que tienen necesariamente que acompañar el desarrollo económico que en los últimos años se está produciendo en la región", precisó.
El documento recoge las actuaciones necesarias en La Rioja en las diferentes infraestructuras, como carreteras, ferrocarril, transporte aéreo y transporte logístico, para los próximos quince años y lograr que "La Rioja se situé en las mismas condiciones de desarrollo que comunidades autónomas vecinas y el resto de España".
En materia de carreteras, plantea, como solución al "intenso" tráfico del corredor del Valle del Ebro, el desdoblamiento de la N-232, "desechando, por cuestiones técnicas y como solución definitiva, la liberalización de la AP-68".
Sin embargo, apuesta por implantar la gratuidad de la AP-68 en todo el tramo riojano mientras se pone en servicio ese desdoblamiento, lo que podría hacerse en menos de un año y tendría un coste aproximado de 300 millones de euros.
El desdoblamiento de la N-232 podría estar en servicio en el año 2012, con un coste aproximado de 490 millones de euros, dijo Burgos, quien añadió que el documento aconseja continuar con los proyectos de las variantes de El Villar de Arnedo, Fuenmayor y Briones.
El texto recomienda "urgencia" en el enlace de la Autovía del Camino en La Rioja con la N-232 y con la AP-68 y cree que el complemento "idóneo" sería liberar esta autopista en el tramo riojano entre Arrúbal y Cenicero.
"Esto último puede estar, si hay voluntad política, en menos de un año y su coste sería de unos 240 millones de euros, mientras que la conexión deberá estar en servicio en el año 2009 y su coste aproximado será de 25 millones", subrayó.
Respecto a la variante se Logroño, plantea una norte, de nuevo trazado, que pasaría por Navarra y Alava, lo que requiere acuerdos, y que podría estar en servicio en el año 2012 con un coste de 80 millones de euros; y una sur mediante el uso de AP-68 como ronda sur, para lo que es preciso liberar el tramo Arrúbal-Cenicero, lo que puede hacerse en menos de un año, con un coste de 240 millones.
Burgos afirmó que "si hubiese voluntad política real, en menos de un año podía haberse solucionado el problema de la variante de Logroño y de la conexión de la Autovía del Camino con la AP-68, nueva ronda de Logroño con sólo liberar el tramo Arrúbal-Cenicero".
El documento afirma que el desdoblamiento de la N-120 podía estar en servicio a mediados de 2008 y no aconseja, en la comunicación entre Logroño y Soria, el desdoblamiento de la vía, aunque recomienda construir carriles para vehículos lentos en tramos ascendentes y la construcción de vías de servicio hasta Albelda.
La puesta en servicio de estas actuaciones podría ser en cinco años, con un coste de 45 millones de euros, indicó el consejero, para quien la autovía Soria-Tudela es importante para el desarrollo de La Rioja Baja y cree que podría estar en servicio en el año 2010, con un coste aproximado de 360 millones de euros.
En materia de ferrocarril, el documento aconseja, en el tramo Castejón-Logroño, aprovechar el estudio informativo redactado de doble vía electrificada y ancho europeo, que se usaría para altas prestaciones hasta Calahorra, pero propone que de Calahorra a Logroño sea una vía única de viajeros y se remodele la actual para el tráfico de mercancías.
Esta solución, que permitiría conectar La Rioja con Madrid y Barcelona en dos horas y diez minutos, podría estar en servicio en cuatro años, con un presupuesto estimado de 590 millones de euros; mientras que pide hacer un nuevo trazo de doble vía electrificada con ancho europeo en el tramo Logroño-Miranda, con un tiempo estimado de diez años y una inversión prevista de 555 millones.
Aconseja continuar el ritmo marcado para el soterramiento del ferrocarril en Logroño, que permitiría tener la infraestructura acabada en 2010, con una inversión de 190 millones de euros; reforzar las frecuencias de comunicación con Madrid, Zaragoza y Vitoria; y una coordinación horaria con los AVE de Zaragoza y los servicios públicos de transporte por carretera.
Recomienda el mantenimiento de la declaración de interés general del aeropuerto riojano como la mejor forma de gestión aeroportuaria solidaria y en red y es partidario de una cogestión aeroportuaria, en la que "este Gobierno está interesado en participar", afirmó.
Entre las mejoras en el aeropuerto citó la instalación de un sistema ILS, la ampliación del sistema de aproximación 420 metros, la prolongación de la pista en 200 y la construcción de depósitos de combustible, todo ello realizable en menos de 28 meses, con un coste de 1,6 millones de euros.
En el transporte de mercancías propone el establecimiento y desarrollo de una plataforma logística intra e interregional en El polígono de El Sequero, con un espacio mínimo de 20.000 metros cuadrados, una previsión para su puesta en funcionamiento de tres años y una inversión de unos 6,6 millones de euros.