Su principal queja iba dirigida a denunciar la ocupación de parte del camino rural 'El Calvario', en el que, a lo largo de varios cientos de metros, la promotora de las obras incluidas en el proyecto urbanístico que rodea al campo de golf construye un bordillo que en algunos tramos, tal y como los agricultores midieron ayer, se encuentra situado a casi tres metros -dentro del camino- de los mojones que, al menos hasta ahora, venían marcando el límite entre las fincas privadas y el sendero público.
«No entendemos que se pueda ocupar así un camino que es de todos», señalaron, recordando que, en sus inicios, la obra estuvo parada «mucho tiempo» y pidiendo explicaciones al hecho de que, de nuevo, estas se hayan reanudado.
Detener la actuación
Ocho de estos agricultores, «pero hay muchos más muy molestos», según aseguraban ayer algunos de ellos, han firmado un escrito que dijeron haber presentado el lunes en el Ayuntamiento. En él, resumen su queja: «En el camino de 'El Calvario' -se lee textualmente- está colocando un bordillo la empresa 'Golf Rioja Alta' que invade 1,5 metros (cifra considerablemente mayor, según las mediciones que realizaron ayer) del mismo, lo cual impide u obstaculiza el normal tráfico de vehículos, tractores y cosechadoras agrícolas». Expuesta la situación, los firmantes solicitan en su escrito que el Consistorio «detenga esta actuación y se devuelva al camino a su normal estado».
«Si cualquiera de nosotros nos pasamos un poco de la finca seguro que vienen enseguida a llamarnos la atención», afirmaba uno de ellos, «pero aquí se han comido las cunetas y buena parte del camino y nadie da ninguna explicación». «Dicen que les faltan metros -aseguraba otro- pero, si es así, que lo solucionen de forma que no afecte al camino rural. No es nuestro problema».
Carretera cortada
Su indignación se mezclaba con la demanda de explicaciones ante una obra de la que lo único que saben por el momento es que ha angostado sobremanera el camino que desde siempre han venido utilizando para trasladarse a sus campos de trabajo. «Para poder pasar, en vez de con el tractor vamos a tener que ir a las fincas en bicicleta», bromeaba uno de los agricultores.
Otra de sus quejas, también reflejada en el escrito trasladado al Ayuntamiento, tiene relación con uno de los accesos a Ciriñuela, que se encuentra cortado al tráfico «desde principios de septiembre». Ya no es tanto el rodeo que deben dar para llegar a sus fincas lo que les molesta, que también, sino que. «no entendemos que para una obra de poco más de doscientos metros de longitud tengan que tener cortada la carretera durante tanto tiempo». Los agricultores piden al Ayuntamiento de la localidad que agilice la reapertura al tráfico rodado.