Carmen Calvo visitó hoy el cenobio visigodo de Suso, del Siglo V, y el monasterio medieval de Yuso, en esta localidad riojana, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO al haberse datado en ellos las primeras palabras escritas en lengua castellana.
En una comparecencia ante los periodistas la ministra se refirió, también, a esas palabras, denominadas Glosas Emilianenses, que se encuentran en un códice medieval custodiado en la Real Academia de la Historia, en Madrid, y aseguró que "no hay ninguna posibilidad de desmontar el patrimonio histórico español", aunque podrían volver a La Rioja de forma temporal.
Calvo recalcó que en San Millán de la Cogolla "celebramos la cuna de nuestra lengua, que es el epicentro de nuestra cultura" y recordó que el proyecto del CIILE, cuyas obras concluirán a mediados de año, cuenta este año con un millón de euros en los presupuestos generales del Estado.
En su opinión este centro supondrá "un respaldo internacional para la investigación de nuestro idioma" y para ello, afirmó, "contará con los equipamientos necesarios para convocar a lingüistas e hispanistas de todo el mundo".
Además, insistió, "este es el lugar adecuado" para crear este centro ya que "aunque a veces resulta más fácil hacer este tipo de proyectos en las grandes ciudades, hay que considerar que todas las cosas deben tener una armonía" y por ello "un gran centro para proteger y difundir la lengua tiene que estar aquí, donde la Unesco reconoce que está su origen".
En alusión a las Glosas Emilianenses, sobre las que el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, dijo ayer que podrían ser reclamadas en un par de años, Calvo afirmó que "no hay ninguna posibilidad de desmontar patrimonio histórico español porque está legalmente en las instituciones en las que está".
Esta situación contrasta con el hecho de que "sí que se pueden hacer excepciones temporales" y también con "una cuestión de actualidad, como los papeles del archivo general de Salamanca que fueron expoliados a Cataluña en la Guerra Civil a punta de pistola".
"Ningún cuadro del Museo del Prado fue robado a punta de pistola", recalcó la ministra, quien consideró "increíbles" algunas propuestas "que nacen de aquellos que luego hablan de la unidad de España como una idea en crisis".
"Si alguien piensa que este gobierno va a desmontar patrimonio público, va a estar muy frustrado" advirtió la ministra quien, aludiendo a las Glosas, aseguró que "de forma temporal hay absolutas posibilidades" de que lleguen a La Rioja.
En su opinión "el patrimonio no es algo estático, sino útil para la satisfacción de los ciudadanos" aunque su traslado está supeditado a informes técnicos de seguridad y conservación, afirmó, y citó como ejemplo a la Dama de Elche "que va a ir seis mese a Elche porque los técnicos lo han aprobado" y al Gernika "con el que no lo haremos -trasladarlo- nunca".
Aludió, además, a otra de las cuestiones de su Ministerio que se refieren a esta comunidad, como el Museo de La Rioja, y aseguró que las obras se reiniciarán a finales de marzo o principios de abril, para finalizar a finales de 2007 "después de solventar unas dificultades estructurales, principalmente, y también arqueológicas con las que no contábamos" y que han elevado la inversión a cinco millones de euros.
En este momento aludió a la situación financiera de su departamento "que nunca es suficiente", dijo, a pesar de que "en los últimos dos años se ha elevado el presupuesto del ministerio un 20 por ciento, frente a un 4,7% en los 8 años anteriores, y por eso soy la envidia de muchos de mis colegas europeos".
"Nuestro objetivo es, además de buscar los recursos necesarios, hacer una política que cohesione, que traslade modernidad y expectativas de crecimiento intelectual a los españoles", dijo.
Calvo se refirió, también, a la ausencia de miembros del Ejecutivo regional en su visita a La Rioja y aseguró que "mis relaciones con el consejero de Cultura, Luis Alegre, son estupendas" y además "como ministra no tengo derecho a que me caiga bien o mal un cargo público elegido por la gente de La Rioja".
"Soy ministra de todos los riojanos, de los que me votan y de los que no y faltaría más que no me gustara el presidente de esta Comunidad", subrayó Calvo, quien admitió, no obstante, que "otra casa es la interioridad de cada uno".