Más de diez familias que han traído a niñas chinas a La Rioja se reunieron ayer en el Restaurante asiático 'Nieves' de Logroño. En total, medio centenar de personas, incluidos padres y abuelos con nietas de ojitos rasgados, se juntaron en este encuentro. El motivo era la celebración de la Nochevieja china, ya que según el calendario lunar (por el que se rige el país oriental), hoy es el primer día del Año del Perro. Pero las niñas no se dieron por enteradas de la solemne festividad. Ellas se dedicaron a pasárselo bien, a cantar y a divertirse. También demostraron sus progresos en chino mandarín, la lengua de su país, que están aprendiendo con clases particulares de la profesora Li Jing Jing.
La presidenta de la Asociación de Familias Adoptantes de La Rioja (AFAR), Mónica Giacomozzi, explicó que alrededor de unas 50 parejas en la región han decidido adoptar niñas chinas. «Unas lo hacen porque no pueden tener hijos y otras, por motivos humanitarios», comenta Giacomozzi. Y es que las niñas chinas, antes de encontrar hogares felices en Occidente, sufren un trance muy doloroso: son abandonadas por sus padres en los orfanatos del país. «Con la política de un solo hijo por pareja, los padres se quedan con los niños varones porque piensan que no se van a ir de casa nunca, mientras que las niñas lo harán cuando se casen», explica la responsable de la asociación riojana.
Adoptar en China resulta más sencillo y más trasparente que en otros países, relatan las familias riojanas. En líneas generales, los adoptantes deben pasar dos trámites. En primer lugar, conseguir el certificado de idoneidad que proporciona la Consejería de Servicios Sociales, para lo que se necesita medio año aproximadamente. Ya en China, los españoles contactan con la agencia estatal que coordina las adopciones, y que según los testimonios de las parejas riojanas, funciona de un modo eficaz. Según AFAR, unas 40 niñas chinas han sido adoptadas por parejas de la región, y la tendencia continúa en aumento.