El caso de Andréi Síchev, de 18 años de edad, ha sido uno de los más sonados en los últimos años y no por que no se hayan producido otros más graves. Síchev fue torturado brutalmente durante tres horas por un sargento ebrio la noche de fin de año mientras otros soldados e incluso oficiales contemplaban complacidos el espectáculo. Se trataba de una de las habituales 'novatadas' a las que son sometidos los recién llegados a la unidad, un batallón de tanques desplegado en la localidad de Bishkil (región de Cheliábinsk), junto a los montes Urales. La 'broma' le ha costado al joven soldado, que sigue hospitalizado y en estado grave, la pérdida de las extremidades inferiores y los genitales. El sargento está ahora bajo arresto, junto a otros siete militares, y el comandante en jefe del batallón ha sido relevado y expulsado del ejército.