Si la defensa funciona, la portería lo tiene más sencillo. Si defendemos bien y recuperamos balones, el contragolpe español es letal. Eso es lo que sucedió en la primera parte.
Ayer, la selección ganó el partido en la primera parte. En la segunda mitad, con la ventaja que llevaban, se complicaron la vida. Hubo precipitaciones que los franceses aprovecharon para acercarse en el marcador y sembrar dudas. Al final, las intervenciones de un portero de la calidad de Barrufet dieron tranquilidad al equipo.
Ahora pasamos a la siguiente fase con tres puntos. Eso es una ventaja importante, que nos otorga prácticamente un día más de descanso.
Aún no hemos conseguido nada, pero la victoria ante un rival tan complicado creo que nos otorga un plus de motivación. Habrá que esperar al resto de resultados y ver cómo quedan los cruces para arriesgar pronósticos.