Mucho se escribirá de la actuación de los árbitros en este encuentro, pero la primera conclusión es que el Darien ofreció una muestra de madurez en una situación complicada. El Pozoblanco, líder de la categoría, llegó al descanso con ventaja de dos goles (12-14). Nada mejor para espolear a los de Suárez, que en la segunda mitad dieron un recital. Gurutz en la portería fue un auténtico coloso. La defensa funcionó y en ataque -al margen de otras virtudes conocidas- el Darien descubrió la mejor versión de Isaías Guardiola. El de Petrel sacó a pasear el brazo izquierdo, anotó ocho goles y dejó en una mera anécdota la fenomenal actuación del portero visitante Luis García.