El PSOE tacha de «disparate» la idea de convocar un referéndum nacional
El PP impulsará una iniciativa popular para instar al Gobierno a convocar un referéndum sobre el Estatuto catalán en toda España y, además, propondrá al Parlamento la reforma legal para que el Tribunal Constitucional pueda pronunciarse antes de que el proyecto se apruebe. El líder de la oposición hizo ambos anuncios ayer en un desayuno informativo en el que confirmó la posición oficial de su partido -fijada el lunes por el secretario general, Ángel Acebes- en contra del acuerdo alcanzado por el Gobierno, el PSOE y CiU.
«Comprendo que lo más cómodo es callarse y entrar en el ambiente», dijo el presidente del PP al ratificar que, lejos de guardar silencio, mantendrá en pie el rechazo total de su partido a la reforma estatutaria catalana. A pesar de los cambios que ha experimentado la propuesta, el líder de la oposición sigue creyendo que es «una violación evidente de la Constitución» y supone «una ruptura flagrante». «Voy a dar esa batalla», confirmó
«Sorprendente»
La propuesta de Rajoy causó estupor en el PSOE. El portavoz socialista en el Congreso tachó la iniciativa de «disparate constitucional de primero de carrera». Alfredo Pérez Rubalcaba recordó que el artículo 87.3 de la Constitución establece que la iniciativa popular «no procederá» en materias regidas por una «ley orgánica», y un estatuto de autonomía es una ley orgánica.
El dirigente socialista indicó que, con la Constitución en la mano, la única explicación es que Rajoy quiere «implicar a la gente en su mentira» y embarcar a «los ciudadanos en una iniciativa rotunda y flagrantemente inconstitucional».
En definitiva, agregó, «una desmesura» que pone el punto final a «una estrategia desmesurada» de dos años en contra de la reforma.
El jefe de los negociadores socialistas señaló que «la nueva ocurrencia» del presidente del PP es impropia y «sorprendente» ya que parte de una persona que dice ser «defensor acérrimo de la Constitución».
Rajoy reprochó al PSOE que haya «excluido» al PP de sus conversaciones con los nacionalistas y les acusó de «pretender ahora poner sobre la mesa un contrato de adhesión». Añadió que acudirá a La Moncloa si Zapatero le cita para una entrevista. «Si me llama, claro que iré, porque es el presidente de mi nación».