Hasta hace solo unos años tenía fama de duro inspector bancario; dentro de dos meses se convertirá en representante de los inspeccionados. Miguel Martín Fernández, de 62 años, tuvo un papel destacado en los gobiernos de la transición a la democracia, sucesivamente como director general del Tesoro, subsecretario de Presupuesto y Gasto Público, presidente del Instituto de Crédito Oficial y subsecretario de Economía y Hacienda. A continuación fue director general de Supervisión Bancaria de Entidades de Crédito en el Banco de España, para ejercer después como subgobernador durante el período de 1992-2000. La Asociación Española de Banca recuerda que además de su dilatada experiencia nacional, Miguel Martín ha desempeñado relevantes funciones en organismos internacionales, entre las que destaca su pertenencia al Comité Monetario de la Unión Europea entre 1992 y 1998, y a su Comité Económico y Financiero durante 1999 y 2000. Martín siguió muy de cerca, durante el mandato de Luis Angel Rojo en el Banco de España, el proceso de intervención de Banesto. Desde el cargo de subgobernador, fue quien tendió 'puentes' a Mario Conde en un intento de rescatar la entidad frente al desastre que se avecinaba.