Esta iniciativa, según explica la directora general de Turismo, Mónica Figuerola, servirá para «crear una identidad regional del mundo del vino» y ya se ha presentado a 25 empresarios vitivinícolas del entorno de los municipios instalados en los Planes de Dinamización Turística de la Sonsierra y San Asensio-Cenicero.
Precisamente en el municipio de Briones han quedado instaladas las primeras señales. La Consejería se da «un mes de plazo» para ver «el desarrollo y acogida de la iniciativa». Si todo sale según lo planeado, posteriormente estas señales de color vino se instalarán en el resto de municipios de la zona y después se extenderán al resto de La Rioja.
La iniciativa se enmarca dentro de uno de los programas Interreg II, y se cuenta con un presupuesto de 100.000 euros. Las señales se instalarán «tanto en bodegas que puedan visitarse como en el resto», sin que «sea obligatoria» su señalización.
Buena acogida
Figuerola afirmó que, según las «competencias que les corresponden a la comunidad autónoma», las señales podrán ubicarse en los municipios y travesías, pero no en las carreteras nacionales.
La directora general de Turismo indicó, asimismo, que la reunión con los empresarios del vino de la zona de la Sonsierra y San Asensio-Cenicero «resultó muy fructífera», y que los bodegueros «han acogido la medida de forma positiva».
El Plan de Dinamización Turística de la Sonsierra y San Asensio-Cenicero, comprende los municipios de Briones, Ábalos, Briñas, San Vicente de la Sonsierra, Cenicero, San Asensio y Torremontalbo, entre otras localidades.