larioja.com
Lunes, 23 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES LA RIOJA
AUDIENCIA
REGIÓN
REGIÓN
Oficinas y despachos se acoge al convenio colectivo de Valladolid
La extensión de convenios es una figura legal a la que se agarran ciertos sectores para obtener una cobertura colectiva. El procedimiento sirve para aplicar en el ámbito regional un convenio firmado en otro ámbito territorial. Es la vía que ha seguido oficinas y despachos al acogerse al texto de Valladolid y que afecta en La Rioja a cerca de dos mil trabajadores. También la aplicada temporalmente a las clínicas dentales hasta la constitución de la representación patronal. Y es la fórmula que defienden los sindicatos para otros colectivos que carecen de convenio.
Oficinas y despachos, un sector con extensión de convenio. / L. R.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
El Gobierno de La Rioja, a través de la Consejería de Hacienda y Empleo, es el organismo que dictamina sobre una solicitud de extensión de convenio. La coincidencia de características socioeconómicas, la realización de un estudio jurídico y el respaldo del Consejo de Relaciones Laborales son pasos previos a la emisión del dictamen que, en todo caso, ha de resolverse en el plazo máximo de tres meses.

Carlos Ollero exige desde Comisiones Obreras la agilización de los procesos de extensión de convenios en casos en los que existe «ausencia de representación empresarial». Y denuncia el rechazo a las peticiones sindicales en pompas fúnebres, televisiones locales, y actividades deportivas y recreativas.

«Se trata de un procedimiento intervencionista no deseado desde el punto de vista de las relaciones laborales; lo mejor es que empresarios y sindicatos negocien su propio acuerdo», afirma Concha Arruga. La directora general de Empleo se defiende de algunas acusaciones sindicales: «El procedimiento para las empresas de tiempo libre, educativo y sociocultural se desestimó por no haberse aportado la documentación necesaria. Y en el caso de espectáculos y deportes, por existir un convenio nacional.»

«Estoy de acuerdo en que se trata de un procedimiento no deseado -admite Carmelo Cabezón-, pero la autoridad laboral es cicatera. Extender un convenio colectivo exige una voluntad política y no puede echarse atrás porque falte un sello. La inexistencia de una patronal con la que negociar un convenio debería provocar la extensión de un convenio de manera automática».

El sector de transporte de viajeros constituye un caso singular. El último convenio laboral se firmó en el año 1993 y no ha sido renegociado al disolverse la representación empresarial. Desde el sindicato UGT se aboga porque el sector recomponga la comunicación entre patronal y trabajadores del sector.



Sudoku Horóscopo Canal Meteo
Vocento