En el municipio de Pinhao (norte) no se pudo celebrar la votación, debido al presunto robo de los cuadernos electorales, en los que figuran los nombres y número de elector de los ciudadanos con derecho a voto.
Tras conocerse la desaparición, decenas de personas se concentraron junto a la Casa del Pueblo, donde estaba previsto que se abriese la mesa electoral, para manifestar la reclamación de una serie de demandas de carácter local. Por este motivo, los 870 electores de la localidad fueron convocados para votar el próximo martes, informó una fuente del Gobierno Civil.
Asimismo, se produjo un boicot a las elecciones en la pequeña localidad de Cabeceira de Basto (norte), en la que unas 70 personas impidieron durante tres horas la apertura de la mesa electoral. Durante esta concentración, en la que reclamaron diversas cuestiones políticas de índole local, el grupo de vecinos se enfrentó con los agentes de policía que vigilaban el colegio electoral. Las autoridades tuvieron que intervenir además en Vilares da Vilarica (norte) para impedir que en el mismo recinto del Ayuntamiento de la localidad donde se encuentra la mesa electoral se celebrase una comida en la que estaba previsto que se sirviese un jabalí cazado por la mañana.
Cuando los efectivos llegaron al local, los organizadores del almuerzo habían comenzado los preparativos de la comida y trasladaron al animal cazado a otra dependencia del Consis- torio.
Llamada al voto
Salvo estas anécdotas, la jornada electoral transcurrió con normalidad y con una afluencia a las urnas mayor que en los comicios anteriores. Los seis candidatos presidenciales votaron por la mañana, todos ellos haciendo un llamamiento a los portugueses para que el 50,3% de abstención de los comicios de 1996 no se repitiesen.
El actual jefe de estado, Jorge Sampaio, animó a los ciudadanos para acercarse a los colegios electorales y aprovechó para desear suerte a su sucesor. También animó al voto el presidente de la Comisión Europea, el portugués José Manuel Durão Barroso.