Portales está adoquinado, ¿quién lo desadoquinará?
Comienzan las obras de repavimentación de la calle Portales, que respetarán la zona de los soportales
En la calle Portales ya asoman las primeras vallas que acotarán los trabajos de renovación de su pavimento central, al que sustituirá otro más resistente y acorde con la estética de otros suelos del centro histórico de Logroño. Una obra «bastante bien valorada» -según palabras del concejal de Casco Antiguo, Conrado Escobar- y que se prolongará durante medio año. Si las previsiones se cumplen, en San Bernabé esta calle lucirá con nuevos adoquines, bancos de madera (que sustituirán a los actuales de hierro), alumbrado y señalización de los edificios de interés.
De momento, las obras no han hecho más que empezar en el tramo entre Sagasta y La Redonda, para alcanzar en lo sucesivo al resto de la calle peatonal. Afectarán únicamente a los cuatro metros que mide el ancho de rodadura de la calle, mientras que la zona que cobijan los soportales se mantiene como está. Además, al principio de la calle, en su confluencia con la plaza Amós Salvador, el adoquín se dispondrá en círculos concéntricos en torno al escudo de la ciudad.
Procesiones y obras
Se trata de un proyecto reiteradamente demandado por los comerciantes y vecinos de esta céntrica arteria de la ciudad, a quienes las baldosas sueltas juegan de continuo malas pasadas, sobre todo los días de lluvia. Un deterioro al que, a lo largo de los últimos años, ha contribuido el paso de vehículos, sobre todo de reparto y de carga y descarga.
La remodelación del pavimento de Portales coincide con las reformas integrales que en estos momentos se llevan a cabo en 14 edificios de esta calle, por lo que vallas y andamios convivirán durante unos meses. ¿Más daños colaterales? Los derivados de cualquier obra en la vía pública y, en Semana Santa, los que se interpongan en el paso procesional de las cofradías.