Vicente Urquía analizó, en rueda informativa, el cierre nocturno desde el pasado uno de enero de esta comisaría, que se inauguró hace dos años "para mejorar la seguridad subjetiva" del barrio con un claro "interés electoral".
Este edil socialista también reclamó que haya dos patrullas de Policía Local todos los días en este barrio, como se estableció cuando abrió la comisaría, ya que debido al caos en la ciudad por las obras los agentes se suelen dedicar más a controlar el tráfico que a patrullar las calles.
Dijo que esta zona es la única que tiene asignadas dos patrullas, en el Casco Antiguo hay otra y en el resto de la ciudad no hay ni un sólo agente de Policía de barrio, lo que supone "un desequilibrio y marginación para el resto de la ciudad".
Consideró que es sólo cuestión de voluntad política instalar un sistema informático en la comisaría del barrio de Madre de Dios que permita trasladar a la Policía Nacional las denuncias que presenten los vecinos, ya que si no, se queda en unas instalaciones de "cartón piedra" sin competencias.
Además, criticó que no hayan construido más comisarías de barrio, como prometió el equipo de Gobierno municipal (PP), con un plan que incluía otras cuatro.
En su opinión, lo ideal sería que Policía Local y Nacional compartiesen instalaciones, para agilizar las gestiones a los ciudadanos.