El 'agujero' de la balanza de pagos supone ya más del 6% del producto interior bruto (PIB), pese a la cual desde el Gobierno solo se tiene una preocupación relativa por estos datos. El último en evidenciar esta postura fue el ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Montilla, quien a finales de diciembre declaró que el elevado crecimiento del PIB -con avances trimestrales de entre el 3,4% y el 3,5%- es, en gran medida, responsable del déficit exterior. En su opinión, ese aumento -tres veces superior a la tasa europea- «hace que importemos y viajemos más», lo que lastra las balanzas comercial y de servicios, perjudicadas por el encarecimiento del petróleo.
Octubre fue un claro ejemplo de estos desequilibrios. Tras el buen dato de septiembre, el mes siguiente devolvió las exportaciones a su cruda realidad (con un incremento mínimo del 1,5%, que llegó al 3,8% en el saldo acumulado desde enero), lejos del fuerte ritmo que aún mantienen las importaciones (con un alza del 7,7%, un 11,6% en tasa anual).
El déficit de la balanza comercial en los diez primeros meses del 2005 se situó en 56.867,3 millones, un 34% más que un año antes.
En la balanza de servicios, las resultados son mejores pero la tendencia registrada durante el ejercicio fue igualmente preocupante. El superávit de la rúbrica de turismo y viajes cayó un 4,2% y se quedó en 22.898,7 millones de euros. España ingresó 33.031 millones de euros gracias al sector turístico -apenas una mejora del 3,3% respecto a un año antes-, pero se dejó 10.133 millones en el exterior -un 25,5% más- por el incremento de los viajes realizados por los españoles.