La sensación que queda después de mediada la primera fase de la liguilla de octavos es que la clasificación ha traído al primer plano de la actualidad a dos parejas que, en principio, no contaban en los pronósticos. Sorpresa por el liderato de Olaizola I y Otxandorena, la única pareja que no ha encontrado la recompensa de la televisión, precisamente porque eran los 'patitos feos' del torneo. Pero cosas del deporte, o de la rabia interior de los propios protagonistas, el caso es que el mayor de los Olaizola siempre saca el genio cuando le tocan las narices.