Juancho Coca ha entrado en el Campeonato de Parejas con una gran energía. Diríamos que cargado de voltaje, aprovechando que es electricista, pero que nadie piense que ha accedido al torneo por enchufe. El guipuzcoano se lo ha tenido que trabajar. Después de un verano bueno se ha ganado la confianza de sus responsables y gracias a ello ha entrado en el primer torneo del año en lugar de Leiza, un pelotari que había acaparado todo el interés de sus mentores a lo largo de los dos últimos años. El delantero de Asegarce confía en seguir por esta senda y poder celebrar con Beloki su segunda chapela en un Parejas, después de la que logró con este mismo compañero en el 2003. El viernes se enfrenta a Titín en Amorebieta, un rival con el que sólo ha jugado tres partidos en sus doce años largos de profesionalismo.