- Cuando uno ha hecho un exceso, debe volver a la situación habitual con normas crónicas como punto de referencia, las de la dieta mediterránea. La preconizamos porque evita a largo plazo el envejecimiento arterial y logra que nuestra edad y la de nuestras arterias coincida. Alguien mal alimentado tendrá unas arterias más envejecidas que las que le correspondería por edad. La dieta mediterránea es referencia para población sana y para enferma. La sana puede hacer transgresiones sin riesgo inmediato. A las enfermas se lo impide su salud.
- ¿Y si se ha subido de peso?
- Si hablamos de alimentación, hablamos de salud y de prevención de enfermedades. Si ha habido un aumento de peso, habrá que controlar cantidades dentro de esa misma dieta. A diario debe haber normas de referencia y reeducación para saber qué alimentos comprar y cómo cocinarlos.
- ¿Qué alimentos hay que comprar y cómo cocinarlos?
- Hay que evitar la bollería industrial, los dulces, las grasas animales No son necesarios y a largo plazo hacen daño. En la cocina, cuanto más simple, mejor se digiere.
- ¿Para qué sirven estos productos saciantes, 'comegrasas' que hay en el mercado?
- Para marear la perdiz. No solucionan el problema y son para dar palos de ciego. Lo que no lleve a la reeducación son apaños mal hechos. Vivimos muchos años y hay que plantearse cómo alimentarse bien ese tiempo.