El regreso de la F-1 a los circuitos para el inicio de la pretemporada había arrojado una sorpresa inesperada. Renault, entre otros, con un motor V10 reducido en un 20 por ciento en su potencia, resultó ser más rápido que hace justamente un año. Sin embargo, la circunstancia no se repitió ayer con el R26, que montaba ya el nuevo propulsor de ocho cilindros, cuyos tiempos fueron aproximadamente tres segundos más lentos, pero cuya evolución no ha hecho sino empezar. Como no podía ser de otra forma, esta primera jornada se vio interrumpida por largos chequeos en el box de sistemas y componentes.
El Renault R26, cuyo estreno el equipo de Flavio Briatore confió al italiano Giancarlo Fisichella -como estaba previsto desde el mes de diciembre, mucho antes de que Alonso anunciara su fichaje por McLaren-, comenzó a andar en el circuito de Jerez de la Frontera. El monoplaza no sorprenderá demasiado a los aficionados, como bien reconocía el propio Fernando Alonso: «El nuevo coche es el hermano mayor del R25».
Todos los pilotos que se entrenaron en la pista andaluza, así como los espectadores que se dieron cita en sus gradas, también lo constataron. El flamante producto de las factorías de Enstone y Viri ha sido diseñado, principalmente, para acomodarse a la nueva especificación del motor, más pequeño que el anterior, lo que ha obligado a disponer un nuevo tren trasero.
Todo nuevo
Visualmente, y excepto por el alerón trasero y algunos apéndices aerodinámicos -donde ahora las formas son más redondeadas y envolventes-, la desaparición de las famosas branqueas del modelo anterior y la forma de los pontones laterales -mucho más pequeños debido a la menor necesidad de refrigeración del propulsor-, no presenta grandes novedades, aunque fuentes del equipo aseguran que casi todo es nuevo en este coche y pese a que el R26 se ha transformado en función del V8, al igual que ha sucedido con los neumáticos. Los compuestos de Michelin que se pudieron observar ayer nada tienen que ver con los que montaron los coches franceses hace sólo unos pocos meses.
El R26, diseñado por Tim Densham, padre del R25, sigue, en definitiva, las líneas maestras del monoplaza campeón con Alonso en 2005. Quizás con una figura más estilizada y con una parte de atrás más estrecha y compacta por el menor tamaño del motor. Pero poco más. Renault se convierte en la tercera escudería en hacer rodar en pista su nuevo monoplaza y la última de las llamadas grandes en hacer debutar el motor V8.
Alonso, con el viejo R25, se centró mientras tanto en programas de pruebas de neumáticos, marcó el cuarto mejor tiempo (1.19.929) y comenzará a trabajar con el R26 mañana. Todos los componentes de la nueva unidad son diferentes a los de la antigua, de ahí que no hayan podido probar con una versión intermedia, como aún hacen muchos equipos, como Ferrari, que logró el mejor tiempo con Schumacher al volante de un F2005 dotado de un V8. El heptacampeón alemán logró el mejor tiempo con facilidad, siendo el que más vueltas rodó, un total de 83 giros (1:18.020), mientras que Giancarlo Fisichella fue sétimo (1:20.555).