El terremoto de mayor intensidad registrado en Grecia en los últimos 30 años sacudió a mediodía de ayer a todo el país, causó daños materiales menores gracias la profundidad del epicentro y se sintió en varias naciones del Mediterráneo. Los institutos geológicos griegos informaron de que el movimiento telúrico, registrado a las 13.34 hora local (11.34 GMT), tuvo una magnitud de 6,9 grados en la escala de Richter y duró 30 segundos. El epicentro fue localizado a 200 kilómetros al sur de Atenas, en la zona marítima entre la isla de Creta y la península del Peloponeso, a 30 kilómetros al sudeste de la isla de Kithira. El director del Instituto Geológico de Atenas, Yorgos Stavrakakis, declaró que la profundidad del epicentro, 75 kilómetros, y el lugar, lejos de la costa, «nos salvó de las graves consecuencias» que habría tenido un seísmo en tierra, con el que «habríamos tenido cientos de víctimas».Añadió que los terremotos de gran profundidad son sentidos en un gran radio de distancia y por ello se notó en un área tan extensa.