El presidente de ARBACARES, Enrique Arévalo, explicó hoy que el Gobierno de La Rioja "aún no ha tenido capacidad ni tiempo" para desarrollar el decreto que hará posible el cumplimiento de la ley en esta comunidad, porque "primero tiene que conocer sus competencias". Sin embargo, ante la necesidad de que se haga cuanto antes, Arévalo transmitirá a Soto "el sentir" del sector para que se tenga en cuenta en el decreto.
Para ello, ARBACARES ha celebrado hoy una charla-coloquio sobre la ley, a la que han asistido alrededor de treinta empresarios, y en la que, además, se ha facilitado información sobre la aplicación de la ley. Los menores y la situación de los locales para bodas albergan, según el presidente de la asociación, las mayores dudas.
En cuanto a los menores, especificó que "sólo está prohibido el acceso de los menores de dieciséis años a las zonas habilitadas para fumadores en los locales de más de cien metros cuadrados". El resto, se rige por la ley regional para bares, cafeterías y restaurantes, así como la de drogodependencias, en las que se prohíbe el acceso a los menores de catorce años en cualquiera de ellos si no van acompañados por mayores.
Con respecto a los locales que organizan bodas, explicó que son "salones muy grandes, en los que arquitectónicamente es difícil separar un treinta por ciento"; algo a lo que se une lo "inadecuado" de separar a algunos invitados "tras un cristal". Por eso, estos locales, en toda España, están intentando la consideración de instalaciones privadas que se alquilan. Esto dejaría opción a quienes lo alquilen a decidir si se puede fumar o no.
En general, dijo Arévalo, el desarrollo de la ley se está dando "de forma pacífica y relajada en los locales de menos de cien metros cuadrados", ya que desde su publicación en el Boletín Oficial de España "se han despejado muchas dudas"."Hubo mucha más inquietud en la fase previa", dijo. Aún así, consideró que "ha faltado una campaña de información" y se aprobó en "un momento muy inoportuno; las Navidades", ya que es cuando este sector tiene más demanda.
Los de más de cien metros, añadió, están "preocupados por las inversiones que tendrán que hacer y por la incomodidad que supondrá para los clientes". En este sentido, pedirán a Soto que la aplicación de la ley "facilite la convivencia entre fumadores y no fumadores".
Además, en el encuentro se tratará un tema importante; los carteles que indicarán si el bar es fumador o no, que deberán ser homogéneos en toda la comunidad. "Como hay un vacío legal", explicó, "ahora se está haciendo de forma improvisada, pero cuando se apruebe el decreto los carteles no serán como los del lavabo, en los que cada uno indicamos de una forma más o menos pintoresca cual es el de hombres o de mujeres, serán todos iguales".
Los empresarios del sector pedirá a Soto que los carteles "faciliten" el entendimiento, tengan una estética "acorde" a los establecimientos de esta comunidad y "no parezcan esquelas, como los que se ponen en los paquetes de tabaco". El objetivo, dijo, es que la aplicación de la ley "se haga de forma pacífica".