LA MIRILLA | JESÚS SÁENZ YANGÜELA 'EL CHUSMA' | PTE. PEÑA TAURINA Y ARTISTA TAURINO
«Lo que me satisface es que la gente se ría»
Jesús Sáenz, 'El Chusma', es una de las personas más emblemáticas en Alberite: bromista y cómico de nacimiento
Pasar un rato con él sirve para darse cuenta de que en la vida lo que importa es la alegría. Jesús Sáenz Yangüela, más conocido como 'El Chusma', es a sus 69 años el alma de la fiesta, de la caza, de los toros..., de casi todo.
- Dicen que es muy activo, ¿en qué asociaciones participa?
- Soy presidente de plazas de toros, presidente de la peña taurina del pueblo desde hace 33 años y presidente de la Sociedad de Cazadores de hace unos 40.
- También está considerado como el alma de las fiestas de Alberite.
- Ayudo, preparo la plaza, las degustaciones, etc. Yo vivo esos días para trabajar. Lo que quiero es que la gente disfrute de las fiestas. Así que salgo a la plaza de toros, hago un poco de charlotada, me dejo coger por el toro, monto una piscina y me tiro cuando viene el animal... Todo un espectáculo, se llena la plaza.
- ¿Es algo de familia? ¿Sus hijos mantienen la tradición?
- No, al único que me llevaba a la plaza era a un perrito que tenía llamado Epi. Él volvía loco al toro, le agarraba del rabo... era el 'cachondeo padre'.
- ¿Ha tenido algún percance?
- Hace años estuve 3 meses de baja por un golpe en la pierna, pero a pesar de los años no tengo miedo, me siento un chaval.
- Con todo esto, ¿cuál es su satisfacción?
- Lo que me satisface es ver al pueblo que se divierte, que se ríe. A mí no me importa que se rían de mí, yo la gozo. Me encanta que la gente vaya al espectáculo y se lo pase bien. La verdad es que me hablo con todo el mundo, hasta los niños me conocen.
- Las bromas creo que son uno de sus fuertes.
- No tengo ninguna broma especial porque las hago casi todos los días. La última que recuerdo fue cuando le regalé un puro a uno y le metí unas bombitas dentro. Mientras jugábamos la partida en el bar explotaron y se quedó K.O.
- ¿Tiene más aficiones?
- También me gusta cuidar animales que encuentro heridos por ahí. Por ejemplo, una vez recogí un jabalí pequeñito y lo cuidé hasta que creció, se llamaba Juanito. Otra vez tuve un buitre, un conejo, etc.