Tráfico estima que, sin alcohol, podían haberse evitado 13 muertes en el 2005
La ingesta excesiva de bebidas alcohólicas fue detectada en uno de cada tres siniestros ocurridos en la comunidad Micolau considera el 2005 el mejor de la historia vial riojana
El alcohol estuvo presente de forma directa o concurrente en al menos el 35 por ciento de los accidentes de tráfico con víctimas mortales del 2005. «Si no hubiera estado presente el alcohol se podrían haber evitado trece muertes», afirmó a Diario LA RIOJA el responsable de la Jefatura de Tráfico de La Rioja, José Joaquín Pérez Micolau.
Pérez Micolau presentó ayer a la prensa el informe anual sobre siniestralidad en La Rioja del año pasado. Como ya adelantó este periódico el pasado martes, las carreteras riojanas fueron escenario de 31 accidentes mortales, que se cobraron 40 vidas humanas, 19 menos que en el 2004, que se cerró con 59 muertos. En el último año, los accidentes mortales descendieron el 34 por ciento, mientras que las víctimas mortales lo hicieron en el 32 por ciento.
Según el jefe de Tráfico de La Rioja, los resultados 2005, con un descenso de víctimas mortales, son «ilusionantes y esperanzadores» y «animan a trabajar, más si cabe». De cara al presente año, Pérez Micolau afirmó que «vamos a mantener la misma línea de trabajo, de actuaciones y vigilancia».
El 2005 se produjeron 357 accidentes con heridos en la red de carreteras riojanas, cifra que, a la espera del cálculo definitivo, puede suponer un descenso del 10 por ciento sobre el 2004.
El máximo responsable de Tráfico informó de que La Rioja presentó en el 2005 la ratio de un muerto por cada 4.200 vehículos, que «es la mejor de toda la historia vial de La Rioja». A modo de ejemplo, Pérez Micolau señaló que en 1972 esta relación fue de un fallecimiento por mil vehículos.
Otro de los datos que destacó fue la procedencia de fuera de La Rioja de los accidentados. Según el informe de Tráfico, más del 19 por ciento de siniestros son causados por conductores de provincias vecinas. También resulta esclarecedor el hecho de que, de las 40 víctimas mortales, el 52,5 por ciento -es decir, 21 de los fallecidos- no fueron causantes del accidente mortal.
Pérez Micolau dijo que «el problema de la seguridad vial es fundamentalmente de varones» y que los jóvenes de entre 20 y 29 años y los mayores de 60 son los grupos con más víctimas mortales.