Seres sensibles

La proposición de ley para un nuevo régimen jurídico que ampare a los animales, presentada por el PP en el Congreso y tramitada con la anuencia de las demás formaciones parlamentarias, parte de su reconocimiento como «seres vivos dotados de sensibilidad». Las modificaciones legales que propone acabarían con su tratamiento jurídico actual como «bienes semovientes», trasladando al resto del ordenamiento los cambios introducidos ya en el Código Penal. Nuestro país se suma así a la corriente impulsada en las dos últimas décadas en distintas partes de Europa. Pero, más allá de los problemas de orden jurídico que plantea toda relación de propiedad privada de los seres humanos sobre 'seres no humanos sensibles', en la que supletoriamente se seguiría aplicando el régimen legal correspondiente a las 'cosas', la propuesta obliga a una reflexión ética en cuanto a la naturaleza posesiva del vínculo. La legislación -de ahí la modificación del Código Penal- ha de prevenir antes que nada la injusticia extrema; el maltrato, el abandono, la comercialización insensible, la cosificación de los animales y su asimilación a las demás propiedades de las personas.

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