Salvamento terrestre

Los números cantan, pero su canción pitagórica nos llega desde tan lejos que no la oímos o si la oímos no la escuchamos

MANUEL ALCÁNTARA

En algunos lugares de nuestro Estado plurinacional los pensionistas cobran hasta un 33% más que en otros. Dicho de distinta manera, hay jubilados menos pobres que los más ricos, pero la economía tendría que crecer al mayor nivel de su subterránea historia para que las prestaciones se revaloricen más del 0,25 que marca la ley. Estamos en agosto y el tiempo parece más lento, pero cuando llegue el otoño y las musas tengan que pasarse de una en una y los árboles repartan prospectos amarillos, habrá llegado la hora de la verdad y de otras mentiras. España sigue a la cabeza de los grandes países europeos en crecimiento económico, pero ¿de qué nación hablamos? Hay muchas y casi todas quieren ser más nacionalista que la de al lado, mientras crece la deuda pública hasta alcanzar los 1.139 billones. Si supiera escribir esa cifra, lo haría, pero hasta ahí no llego. Estoy más atento al rescate récord de 693 inmigrantes que han llegado al borde de mi casa. Vienen del Estrecho y de Almería, pero como la hospitalidad ha muerto, sólo les pagamos el viaje de regreso al mismo sitio.

Faltan cuarenta días y cuarenta noches para que se cumpla el plazo marcado a España por la Unión Europea para acoger a los que le prometimos hospitalidad. Yo, por mal ejemplo, no he acogido a nadie, pero estoy muy atento al debate que los socialistas llevarán al Congreso sobre la plurinacionalidad y el modelo territorial. Ojos que no ven, corazón que no siente o que se le olvida pronto lo que ha sentido. A nadie se le saltan las lágrimas leyendo una estadística. Los números cantan pero su canción pitagórica nos llega desde tan lejos que no la oímos o si la oímos no la escuchamos. Solo estamos expectantes ante la aplicación del artículo 155, que puede ser bastante sonado aunque muchos preferiríamos que no hiciera el menor ruido.

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