Ruidos

RICARDO ROMANOS

Está siendo muy aplaudida por un montón de ayuntamientos de comunidades de este Estado de cosas, mayormente gobernados por esa nueva izquierda de purísima concepción del universo inmaculado, la propuesta, la recomendación del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) de no programar conciertos e intérpretes cuyas letras tengan contenidos machistas o sexistas en aquellas fiestas y verbenas organizadas por los municipios y pagadas con dinero público, y a mí me parece muy bien según cómo se mire el temario. Porque para ello han elaborado una 'lista colaborativa', esto es, de libre participación, de temas recomendados cuyo nexo común es «que sus letras se alejan de los estereotipos de la mujer y la muestran de maneras diversas, pero siempre desde la perspectiva de la igualdad con los hombres y en positivo hacia su empoderamiento, y en todo tipo de estilos, idiomas y colores de piel de sus creadores» (sic), cuestión esta última que me deja más tranquilo. Y, naturalmente, otro listado -colgado en Spotify- con no menos de 200 canciones no recomendables por sus evidencias de machismo o sexismo, que ha levantado ampollas y bochornosas polémicas en las redes sociales. Debo decir que todo aquello que esté en puridad por la dignificación del género humano me parece de perlas y cuenta con mi ánimo y mi voto. Pero se me permitirá que dude de los criterios con que se confeccione cualquier lista que pretenda determinar qué es bueno y conveniente y qué no lo es. ¿Con qué bisturí ideológico se puede establecer que las pésimas y sinsorgas letras del cancionero actual (Shakira, Enrique Iglesias, Ricky Martin, Maluma, Daddy Yankee, entre otros gritadores de la perrea veraniega) son sexistas o machistas? Así que como no consumo esos ruidos me he dado una vuelta por Youtube pinchando aquí y allá y tras el viaje a tal planeta de los simios no he tenido más remedio que fumarme un turco para salir del atolladero mental producido. Le recomiendo encarecidamente un vistazo al temita de Shakira intitulado , que el izquierdismo beato califica no sé si de machista, sexista o ambas cosas a la vez. Aquí va un pedacillo, juzgue usted, el resto es inenarrable: «Un mojito, dos mojitos, mira qué ojitos bonitos, me quedo otro ratito, contigo yo tendría diez hijitos, empecemos por un par». Dedicada a Piqué, qué terneza, qué detalle. ¿Es esto un estereotipo machista o un delirio analfabeto? No basta un botón, he aquí otra monstruosidad discriminatoria, de Enrique Iglesias: «Súbeme la radio que esta es mi canción, siente el bajo que va subiendo, tráeme el alcohol que quita el dolor, hoy vamos a juntar la luna y el sol». Vamos, como Bécquer. Y qué metáfora tan hombruna y sensual. Y aquí otra muestra, de Calle 13, vituperada por el feminismo radical: «Atrévete-te, tú salte del closet; destápate, quítate el esmalte, deja de taparte que nadie va a retratarte; levántate, ponte el híper; préndete, sácale chispa al estárter; préndete en fuego como un ligther; sacúdete el sudor como si fueras un wiper que tú eres callejera ». Qué románticos los poetisos. A mí me parecen chorraditas de fogosidad preadolescente, nada más, ni machismo ni sexismo, pero doctoras tienen estas iglesias. Machismo RAE: actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres. Sexismo RAE: discriminación de las personas por razón de sexo. Chorrada RAE: necedad, tontería. Lo que me inquieta es eso de las 'listas colaborativas' y sus creadoras. Porque entre ellas no se ponen de acuerdo. Hay ultras que aborrecen la perrea, ese danzón de frotamientos mezcla de samba, merengue, rumba y salsa que a mí me parece estupendo y que ya en el XVII llamaban zarabanda, una 'danza lasciva' perseguida y censurada por la Iglesia; a otras menos puristas les va su marcha. Y así. Yo a todas ellas les recomiendo a Paquita la del Barrio, que desgraciadamente no he visto asomada en las listas de lo recomendable. Tomad y comed 'hijas mías: «Rata inmunda, animal rastrero; escoria de mi vida, adefesio maligno. Infrahumano espectro del infierno, maldita sabandija, cuánto daño me has hecho. Alimaña, culebra ponzoñosa, deshecho de mi vida, te odio y te desprecio». Un bolerito en el ranchito. Aunque todavía es mejor 'En fin, que hasta las de SF de FET y de las JONS eran más liberales que este carlismo leninista. Ya ve usted, llegar a nuestros años para volver a empezar con las mismas matracas nacional-católicas, quién nos lo iba a decir...

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