Prisión Permanente Revisable, una justa demanda social

La PPR no se aleja de una de las principales finalidades nucleares de la justicia como es la reinserción de los penados y garantiza los procesos de rehabilitación, reparación y prevención

CUCA GAMARRA - ALCALDESA DE LOGROÑO

Hemos asistido recientemente a cómo una campaña en contra de la derogación de la denominada 'Prisión Permanente Revisable' registraba cerca de un millón y medio de firmas. La campaña que más apoyos ha recibido en menos tiempo. Significativo y revelador de una sociedad que demanda una respuesta ejemplar ante determinados casos.

Es, sin duda, el hastío y el hartazgo de la sociedad ante un crimen de extrema crueldad; lamentablemente, otro más. Pero supone también un sonado plantón político y social a aquellos partidos que impulsados por el PNV apoyaron -el PSOE con su voto a favor y Ciudadanos con su abstención- en el Congreso la derogación de una pena integrada en 2015 en el seno de la Reforma del Código Penal a propuesta del Partido Popular y cuyo objetivo parece no disponer de más base que una mera estrategia de desgaste contra el Gobierno.

Los poderes ostentan la obligación de actuar decididamente ante estos crímenes, deben procurar su castigo, hacer justicia a las víctimas, evitarlos en el futuro y ofrecer seguridad a la sociedad siempre dentro del marco de los principios constitucionales.

A todo ello responde la pena de Prisión Permanente Revisable promulgada en España a instancias del Partido Popular y totalmente consolidada en diferentes ordenamientos democráticos de nuestro entorno europeo. Francia, Italia, Reino Unido, Dinamarca, Suiza, Austria, Bélgica o Alemania aplican esta pena en supuestos de especial gravedad. Valga como ejemplo el caso de Italia. A fecha de diciembre de 2014 había ya 1.584 condenados a esta pena máxima; y sirva igualmente el caso de Bélgica donde, con una cuarta parte de la población española, se imponen 20 sentencias al año bajo los parámetros de este tipo de penas.

De hecho, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha tenido la oportunidad de pronunciarse al respecto en diferentes ocasiones declarando la pena ajustada a la Convención Europea de los Derechos Humanos. Fundamentalmente, porque su definición incluye el reexamen de condena, remisión, suspensión, libertad condicional o conclusión a través de su condición revisable que, por tanto, destierra la pena de cadena perpetua. Aval que también ofrecieron los altos órganos consultivos españoles.

En este sentido, la Prisión Permanente Revisable en ningún caso se aleja de una de las principales finalidades nucleares de la justicia como es la reinserción de los penados y por tanto garantiza los procesos de rehabilitación, reparación y prevención. Tres pilares básicos y fundamentales del ordenamiento jurídico.

En España solo se ha impuesto en una ocasión, al conocido como parricida de Moraña tras asesinar salvajemente a sus dos hijas de 4 y 9 años. Es, precisamente, otra de las características principales de la pena: su excepcionalidad. Su aplicación se reduce a casos de excepcional gravedad tales como asesinatos especialmente graves, homicidio del Jefe del Estado, de su heredero o jefes de estado extranjeros o casos de genocidio o crímenes de lesa humanidad en los que queda justificada una respuesta de carácter extraordinario a través de una pena de prisión de duración indeterminada.

Al amparo de todos estos argumentos y con el aval de las instituciones europeas y de las españolas, el Partido Popular logró integrar en el Código Penal la Prisión Permanente Revisable que ha sido respaldada, y sigue siéndolo según las últimas estimaciones, por cerca del ochenta por ciento de la sociedad española.

Son demasiados los casos que en los últimos años han estremecido, por su crueldad, por su saña y por su violencia, a la sociedad española. Y es en esos momentos cuando la opinión pública se sumerge en este mismo debate. Sin embargo, creo sinceramente que el tema adquiere tal importancia que debe ser afrontado, debatido y resuelto de forma inmediata.

Hay que recordar que la pena de Prisión Permanente Revisable incluye entre sus principales funciones un evidente carácter preventivo y se trata de una cuestión, como creo que estaremos todos de acuerdo, de urgencia.

En cualquier caso, y ante la oposición evidenciada en el Congreso de determinados grupos políticos, me surgen varias cuestiones.

¿Qué lleva entonces a estos grupos a ignorar la mayoritaria voz de la calle? ¿Qué lleva entonces a esos mismos grupos políticos a derogar una pena que avanza firmemente hacia en una serie de cuestiones que constituyen ya un clamor social?

Sinceramente, creo que la respuesta es sencillamente una y mantiene un elevado nivel de celo político. Una estrategia diseñada para desgastar y deslegitimar la acción del Gobierno.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos