POCA POLICÍA, ¿MUCHA DIVERSIÓN?

Sábado y domingo sin patrullas de Policía Local en la calle por la noche. Pero, tranquilos, que no 'panda el cúnico' -léase que no cunda el pánico-, que diría el Chapulín Colorado... solo que lo dijo el concejal de Seguridad Ciudadana de Logroño. «La seguridad ha estado totalmente garantizada» al recurrir a la colaboración de la Policía Nacional, vino a decir Miguel Sáinz. «Decir lo contrario es falso y, además, tremendamente irresponsable», añadió. El tema se prestaría a la risa de no ser tan grave. ¿O no? Un concejal hablando de ir a «cazar con lazo» a policías municipales que se esconden, resisten y no cogen el teléfono para que no haya manera de entregarles las correspondientes resoluciones de Alcaldía para cubrir los servicios que se necesitan vía horas extra y un policía, delegado sindical para más señas, hablando de un concejal que «levita por el Ayuntamiento» pero que «no le vemos, no habla con nosotros y, por tanto, no podemos discutir con él». «Así que no puede haber conflicto», sentencian. Y en medio del 'conflicto-no conflicto' por las 'horas extra-horas no extra' -«hasta mayo, y desde que la policía es policía local, han funcionado y bien», recordaba la concejala de Hacienda, Mar San Martín-, el comisario jefe resulta agredido. Surrealista, sí. No lo digo yo, lo dijo el propio Sáinz al referirse a la situación. Acusaciones mutuas de boicot, con el equipo de Gobierno hablando de presiones sindicales y con los sindicatos policiales hablando de dejar «adrede» a Logroño sin servicio nocturno. ¿Que quién tiene la razón? Pues que le pregunten al ciudadano. A quien el sábado por la noche llamó porque le molestaba el ruido de un bar o a quien el domingo de madrugada vio desde su ventana una riña a voces. Lo dicho, que aquí no hay quien se aburra.

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