Cómo poblar los pueblos

Cómo poblar
los pueblos

«Si queremos hablar sobre la repoblación, en primer lugar hay que consultar y contar con la opinión de las personas que viven en ese mundo rural, en poblaciones menores de 500 y aun de 200 habitantes»

GERARDO VILLAR

Se empieza a hablar de cómo repoblar los municipios. Me ha gustado. Hace cuarenta años que me tocó luchar por esto en La Rioja. Por eso, bienvenida sea la propuesta de volver a trabajar para que los pueblos se puedan llenar de nuevo de personas.

En principio, dicen en mi pueblo que cuando hay que hacer una carretera normal, se consulta con un ingeniero, pero que cuando la cosa es más dificil, se pregunta a los pastores para ver por dónde van las cabras. Si queremos tratar del tema de repoblación, en primer lugar hay que consultar y contar con la opinión de las personas que viven en ese mundo rural, en poblaciones menores de 500 habitantes. Y sobre todo, los menores de 200. Hay que oír, escuchar, contar con su visión. Porque lo primero y más fundamental es que se viva a gusto, con buena convivencia y de eso saben los ya habitantes.

He estado ultimamente en alguna charla sobre este tema, pero he echado en falta la presencia de los habitantes de pueblos.

Voy a apuntar algunas ideas. Simplemente desde mi experiencia de los 20 pueblos en los que he vivido y vivo.

1.- Contar con los habitantes. Y hacer un plan concreto para cada municipio.

2.- Elaborar un programa a cinco años, tratando todos los aspectos necesarios.

3.- No creo que hagan falta todos los servicios en todos los pueblos. Por ejemplo, ¿frontón y piscina en todos? ¿O entrada y uso gratis, con horarios determinados para varios pueblos, repartiendo los servicios en distintos lugares?

4.- Arreglar las casas que hay vacias y, con ayudas estales, prepararlas para poder recibir nuevos habitantes.

5.- Fomentar aquellos trabajos que se necesitan: limpiar sendas, plantar árboles, marcar caminos. Y descubrir otros posibles trabajos a realizar. Y si cae alguna industria, eso sería ya una suerte enorme.

6.- De animales no sé. Prefiero que los ganaderos lo digan, pero sí que veo necesidad de cabras para limpiar montes. Y, por supuesto, carreteras buenas para poder entrar y salir.

7.- Será muy bueno, cuando se pueda, que haya un arreglo amistoso y económico entre jóvenes y abuelos. Una chica ha vivido un año con una abuela. Las dos contentas.

8.- Acogida de personas, naturales del pueblo, que quieran volver. Y de inmigrantes a los que ayudar a integrase en el pueblo. ¿Una familia por año en cada pueblo? Serían cinco familias en cinco años y eso son veinte personas.

9.- Creo que de servicios andamos bien. Pero es necesario tener una muy buena red de ordenadores para poder trabajar desde casa.

10.- Los bares y restaurantes han de tener una rebaja en los impuestos porque no tienen la misma clientela en el pueblo que en la capital. Eso, como todo lo demás hay que tratarlo con cada pueblo

11.- Echo en falta animadores infantiles y juveniles de zona. Así como el Ceip hace su trabajo en los campos institucional, agrícola, monumental, hacen falta personas que acompañen a las personas para que se desarrollen en valores sociales.

12.- Una conciencia fuerte de que lo importante no es que se vean bien todos los canales de televisión, sino que haya actividades de las que todas las personas se puedan ocupar.

13.- Una opción deseable es que los funcionarios estén en los pueblos el mayor tiempo posible de la semana: cine, juegos, marchas, apoyos... Cumplen una labor muy importante médicos, trabajadores sociales, curas, secretarios, forestales.

14.- Ver, conocer, traer las experiencias que ya se dan en este campo, tanto en nuestra comunidad como en el país. Y tratar de que nos ayuden a ver con mayor luz otras posibilidades.

Pequeñas luces, pero sobre todo que la convivencia reine. Y bienvenidos sean los veraneantes. Pero, sobre todo, que las personas que viven ahí todo el año estén a gusto, se quieran y se sientan una familia.

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