PERDER LAS AMISTADES

MANUEL ALCÁNTARA

El Rey reina pero no gobierna, aunque opine sobre el desgobierno y respalde la aplicación del artículo 155. Su Majestad ha dicho desde Asturias que Cataluña es y será parte esencial de España, ante las autoridades de la Unión Europea. Que entre nosotros no haya equívocos. El separatismo, que empezó siendo una enfermedad, se ha convertido en una pandemia y la Unión Europea ha cerrado filas con el Estado de Derecho. Juncker ha dicho que es hermoso ver por los balcones banderas españolas. Por fin, aunque estemos a mitad de camino, el Gobierno ha decidido reemplazar a Puigdemont y a todo el Govern. El paciente Rajoy, que lo tiene todo previsto menos el futuro, coordinará desde Madrid las consejerías y limitará las funciones del Parlament, con mucho cuidado para no disolverlo. El proyecto es convocar elecciones en enero, o sea que falta casi un trimestre, que en política es una eternidad, aunque los políticos sea fugitivos. ¿Qué armas se emplearán para que no les salga el tiro por la culata a quienes las tienen todavía en las manos? Pobre España, tan grande y tan pequeña cuando se reparte. Hasta el 'lobby' del turismo ha avisado del peligro que representa la crisis catalana. Vienen menos personas a vernos y hasta la ventas en los 'hiper' han caído un 20%, según De Guindos.

La presencia del Estado en el espacio autonómico catalán ha disminuido tanto que está al borde de estar de cuerpo presente. De tener éxito el intento de secesión, calificado de inaceptable por su Majestad, dispararía la deuda de España al 120% del PIB. Mejor es no hacer cuentas, porque no salen, y refugiarse en la frivolidad, llamando así a los éxitos deportivos que nunca son frívolos. No puedo hablar de eso porque el Málaga se encamina a Segunda División por escoger tan mal a sus nuevas amistades y perder a las antiguas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos