Oxígeno para May

La salida del Reino Unido de la UE no avanza y además ha de afrontar ahora la dificultad añadida que provoca el débil liderazgo de la premier británica, Theresa May. Por ello, seguramente, se le acaba de dar en la cumbre de Bruselas un poco de oxígeno: Merkel, a pesar de constatar que no hay progresos suficientes en la primera fase (la del divorcio) para pasar a la segunda (la del establecimiento de una nueva relación), mostró su disposición a «continuar las discusiones con vistas a alcanzar la segunda fase en diciembre». De los tres capítulos del divorcio (factura, derechos de los miembros de la UE en el Reino Unido y frontera con Irlanda), el primero, la factura, está virgen, sin un solo acuerdo todavía, porque es el que más problemas plantea al dividido partido conservador. Es muy dudoso que en diciembre la situación haya cambiado, pero para entonces, Merkel ya se hallará probablemente al frente de un nuevo gobierno y habrá decidido si está dispuesta a aceptar que la City se mantenga como el corazón económico de la UE o promueve el traslado de este gran potencial a Fráncfort. Mientras tanto, el tiempo acrecienta las dudas sobre el propio 'brexit' -hay encuestas que dan como mayoritaria la opinión de que ha sido un grave error- y debilita cada día más a los 'torys', divididos sobre la capacidad de May para sacar adelante una negociación tan ardua.

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