Oportunismo puro y duro

La propuesta socialista de revisar el actual modelo de Estado de las autonomías, que espere

MARGARITA SÁENZ-DÉZ

La propuesta socialista de revisar el modelo territorial de España ha quedado, de entrada, deslucida. Pocos asistentes comprometidos, y escaso interés al inicio de un trabajo parlamentario orientado a revisar una cuestión tan candente. Ni al PP, ni a los nacionalistas, ni a Podemos, ni a Ciudadanos, ni a los independentistas, les interesa ahora profundizar en esa iniciativa que planteó el secretario general de PSOE, Pedro Sánchez, cuando se avivaban las brasas de las hogueras en Cataluña.

¿Para qué abordar ahora esa cuestión esencial, si la aplicación en Cataluña del artículo 155 ha conseguido enfriar el problema? Será mejor verlas venir, mientras no se conozcan los resultados de las elecciones del 21 de diciembre y después, ya se verá. Pero detrás de esa postura, el oportunismo puro y duro asoma la cabeza.

Aunque nuevas vergüenzas acerca de la financiación irregular del partido del Gobierno afloren cada día. Aunque en algunas grabaciones entre destacados políticos del PP resuenen barriobajeras, nada importa. Se sigue negando cualquier evidencia mientras se saborea haber metido en cintura a la comunidad autónoma más pendenciera. De todos modos, el éxito de esa hazaña hay que atribuírselo a quien se lo merece.

Menos mal que la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría impuso su criterio de aplicar con cierta delicadeza ese polémico artículo de la Constitución, para evitar males mayores. Si se hubiera hecho caso de los consejos de la ministra de Defensa María Dolores de Cospedal, casi, casi, la Legión podría estar desfilando por la avenida Diagonal de Barcelona.

La cuestión es que la mayoría de formaciones políticas prefieren ahora cultivar su propio huerto, para conseguir una buena cosecha en el paisaje preelectoral que tiene dos citas tempranas: Las autonómicas catalanas del 21 de diciembre y las elecciones municipales en la primavera de 2018.

Lo prioritario es que Ciudadanos consiga quitarle votos al PP. Que el Partido Popular se beneficie electoralmente lo más posible de la aplicación suave del artículo 155 en Cataluña. Que Pedro Sánchez no consiga sacar de nuevo la cabeza; ya tuvo bastante con triunfar después de que le cortaran el pescuezo. Que Pablo Iglesias continúe poniéndose en evidencia, una vez perdida el aura de político triunfador capaz de echar del escenario a las viejas glorias de la Transición.

Que el sagaz PNV siga mostrando que la llave está en sus manos, mientras se prepara el proyecto de Presupuestos del Estado para 2018. Y que los independentistas catalanes puedan repetir mayoría de escaños en el Parlament, sin que las lúcidas propuestas transversales de Miquel Iceta los descoloque. Así que, hoy por hoy, la propuesta socialista de revisar el actual modelo del Estado de las autonomías, que espere. No hay prisa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos