NO HACER NADA

CAUTIVO Y DESARMADO - PABLO ÁLVAREZ

Esta vez fue Txumari Alfaro. Sí, el mismo que se hizo famoso en la tele bebiéndose su propio pis como remedio casi mágico. Fue él, en un congreso de no sé qué tonterías en Barcelona, el que aconsejó a una madre cuya hija tenía cáncer de mama que lo que tenía que hacer era «nada». Así, con un par. Que bastaba que tomara «conciencia» de lo que le pasaba, y que así «su consciente integraría a su subconsciente», y con eso iba a mejorar.

Maravilloso. Si no fuera porque hay un cierto número de personas (más de las que me imagino, pero menos, espero, de lo que parece en Facebook) dispuestas a creerse éstas y otras tontadas con tal de parecer muy integrada, muy natural, muy anti industria-mala, muy anti medicina-oficial. Y si no fuera porque esas estupideces ponen en peligro vidas. He dicho estupideces con intención: si usted se cree tamañas tontadas, en contra de los descubrimientos científicos que nos han hecho los hombres más longevos y más sanos que sobre este mundo han existido, sí, tiene usted algo de estúpido.

Estúpidos como los que dudan de las vacunas, no pinchan a sus niños y les ponen así no sólo a ellos en peligro, sino también a los pobres inmunodeficientes que no pueden vacunarse y sólo pueden confiar en que los demás sí lo estén para no morirse de un mal erradicado. O estúpido como lo que dice el iluminado navarro que va soltando que a los niños con TDAH les dan «speed», añadiendo así al sufrimiento de esos padres la indignidad de una tontada desinformada.

Si le surge la disyuntiva, señor, señora, pregunte a quien sabe; fíese de su médico: no sea estúpido.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos