Maniobras norcoreanas

Los Juegos Olímpicos de Pyeongchang se han convertido en el escenario donde las dos Coreas han comenzado un tímido deshielo. Al rápido acuerdo para que las dos delegaciones desfilasen juntas en las ceremonias de apertura y de clausura y a la integración de jugadoras norcoreanas a la selección de hockey sobre hielo, le siguió la llegada al Sur de una amplia delegación norteña encabezada por Kim Yo-jong, hermana del dictador Kim Yong-un. Una presencia que no ha sentado bien a Estados Unidos -el enojo del vicepresidente Mike Pence fue notable en la ceremonia de apertura- pero que ha tenido sus frutos: Kim invitaba al presidente surcoreano presidente Moon Jae-in a visitar Pionyang. Un hecho que ha ocurrido en dos ocasiones, en 2002 y 2007, y que ayudará a mantener la sobrevenida moderación del régimen comunista, pero no garantiza en absoluto un cambio de conducta ni mucho menos una tendencia a repensar una eventual reunificación. Solo es un paso. El tiempo dirá hacia dónde.

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