DEMASIADO LEJOS

CAUTIVO Y DESARMADO - PABLO ÁLVAREZ

La sensación es que con la Policía Local de Logroño estamos llegando demasiado lejos. El enésimo pulso de este cuerpo con la corporación municipal ha llegado al extremo de dejar a la ciudad a la que en teoría sirven unos y otros sin patrullas durante todo un fin de semana. Y eso es una línea roja que no deberían volver a cruzar porque, se mire como se mire, es una irresponsabilidad que debería dar vergüenza a alguien.

El caso es que no se sabe muy bien a quién. A estas alturas, es evidente que o los policías o la Corporación mienten. O todo es una medida de presión de los sindicatos policiales para sacar más pasta o los concejales están usando el tema para poner a los agentes a los pies de los caballos, haciéndoles quedar como unos jetas delante de la población en general.

Las cosas como son: las posibilidades de quien no esté absolutamente en el ajo de saber cuál de las dos versiones es cierta son nulas. Y quienes están en el ajo están tan implicados que jamás se sabrá. Así que en ésas estamos: los ciudadanos estamos pagando en nuestras carnes la ausencia de un servicio que pagamos religiosamente, mientras unos y otros se dan collejas con alegría.

Hemos llegado, repito, demasiado lejos. Que la Policía Local de Logroño sea un cuerpo maltratado en sus condiciones laborales es algo que no se cree nadie, y menos si se comparan esas condiciones con las de otros funcionarios de seguridad equiparables. Pero que el Ayuntamiento ha dejado que el asunto se pudra hasta un extremo que no debería haber llegado es evidente. Parece que ambos han olvidado una cosa primordial: son nuestros empleados. Y nos están dando de lado.

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