JUNTAR LOS PEDAZOS

MANUEL ALCÁNTARA

Los chinos propagaron ese camelo de que la mujer es la mitad del cielo pero su situación, sin ser tan infernal como aparece en los relatos bíblicos más antiguos, dista mucho de ser confortable y no resiste la comparación con el hombre. Las mujeres con un 13% menos que los varones por realizar idéntico trabajo. Una vergüenza masculina que se transforma en una ignominia laboral. El informe de Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada) ha dejado claro lo que ya era evidente y lo sabíamos todos, pero lo llamábamos la brecha y no teníamos ninguna prisa en cerrarla. Preferíamos seguir hablando de algunas dinámicas preocupantes, por no decir que nos encontramos bastante lejos del llamado equilibrio de género.

Se ha producido un avance, pero hay algunos que no quieren moverse y retrasan a los demás. En España, siempre que se hacen cuentas entre los unos y los otros, resulta que los otros son más. Mientras, Hacienda, que somos todos, pero algunos muchos más que otros, sigue investigando los pagos del Govern a 50 empresas relacionadas con el 'procés'. Hacen falta más sabuesos y sobran perros del hortelano que creen que todo el monte es orégano y quizá lleven razón. Mariano Rajoy, al que nadie puede acusar de vago, busca indicios para saber quién financió la consulta ilegal del 1 de octubre. Una tarea difícil porque al parecer fueron muchos y todos se cubrieron las espaldas, que es el mejor sistema conocido para no dar nunca la cara, pero obliga a caminar hacia atrás. Los empresarios apenas le echaron una bronca monumental al presidente del Parlament en su propio terreno. «Voto porque vayan a la cárcel», les dijo el indignado Karl Jacobi, que como es alemán tampoco entiende a media Cataluña.

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